La telefonía fija aún no dejará a los chilenos

En 2023, Francia abandonará esta tradicional tecnología. En nuestro país técnicamente es posible, pero la brecha digital no lo permitiría, y tener múltiples canales de comunicación es vital en un país sísmico.

El cambio será gradual y comenzará en noviembre de este año, cuando la empresa Orange (con participación estatal) deje de ofrecer el servicio de teléfono fijo que se conecta directamente a una caja en la pared.

Al cambio definitivo, no obstante, le anteceden una prueba en 14 comunas de la provincia de Bretaña. “El Estado es el garante para que cada francés tenga acceso a un servicio telefónico de calidad a un precio razonable”, dijo a Le Parisien Delphine Gény-Stephann, secretaria de Estado del Ministro de Economía.

Si bien Francia es uno de los países pioneros en anunciar una medida de este tipo, su decisión marca una tendencia que es muy probable se vuelva global. Cuán preparado está Chile para dar un paso como este, es la pregunta.

Uso a la baja

Las estadísticas muestran una caída sostenida en las llamadas de telefonía fija desde 2000.

En 2017, el tráfico de llamadas locales bajó un 21,5% en relación con el año anterior. También bajaron en un 3,79% las llamadas desde un teléfono fijo a uno móvil. Sin embargo, “la penetración de este servicio alcanzó, a junio de este año, 16,8 líneas por cada 100 habitantes, lo que habla de que sigue siendo un servicio relevante”, según responde por escrito Comunicaciones de la Subsecretaria de Telecomunicaciones (Subtel).

El uso del teléfono fijo aún es relevante para una gran cantidad de usuarios, “por lo que se ve lejana la opción de que desaparezca de manera definitiva”, agregó el comunicado de la Subtel. Su argumento es que, por ejemplo, las líneas para uso comercial solo han caído en un 0,3% en el último año. Además, el parque total de telefonía fija es de 3.107.682 líneas, lo que no es menor.

“Chile no es Francia”, argumenta Juan Luis Núñez, gerente general de la Fundación País Digital. “Lo que ellos pretenden es ir desde la telefonía fija a la telefonía por internet, pero nosotros todavía tenemos una importante brecha de acceso a internet”.

El ejecutivo dice que la red funciona con la lógica del “mejor esfuerzo”, esto significa que los usuarios reciben el mejor servicio posible en un momento determinado, pero no siempre hay garantía de calidad. “Por lo tanto, si se quiere hacer un apagón de la telefonía fija, habría que preocuparse de que la normativa asegure ciertos estándares para este tipo de servicio, por ejemplo: su disponibilidad en casos de emergencia”, opina.

En Chile, a diferencia de Francia, la ocurrencia de terremotos y maremotos ha demostrado la conveniencia de tener más de un canal de comunicación. “La telefonía fija es una forma de comunicación eficiente y efectiva ante situaciones de emergencias. Esto es relevante considerando que Chile es un país sísmico, y que también se ha visto expuesto a otro tipo de catástrofes”, agregan en Subtel.

Y aunque se ve lejana la posibilidad de un “apagón” total, las tecnologías alternativas a la telefonía fija ya están aquí para quedarse.

“Lo que cambia es el paradigma de transporte de los datos. Ya hay una cantidad importante de hogares a los que llega la fibra óptica. Con ella puedes tener distintos servicios de calidad como televisión, internet y telefonía, que antes ocupaban cada uno un canal distinto”, dice Hugo Durney, director del Centro de Transferencia Tecnológica y profesor del ramo de Telecomunicaciones y Electrónica de la UTEM.

La telefonía IP entrega una serie de ventajas, dice el académico. “Antes, por un cable de cobre podías hacer una llamada con una calidad más bien baja. Con la nueva tecnología la calidad del audio es notablemente mejor y es posible acceder a servicios como tener grabador digital o identificador de llamadas”.

Entel, por ejemplo, usa tecnología inalámbrica para entregar el servicio. “Los clientes tienen un aparato similar al que se usa en un teléfono fijo, pero al ser digital, además tiene radio, alarma y agenda. La comunicación es inalámbrica por la banda de 1.900 megahertz”, explica Manuel Araya, gerente de Regulación y Asuntos Corporativos en Entel. Opina que un “apagón” no parece ser una buena alternativa para Chile dada la brecha digital, sobre todo de acceso a internet en los hogares.

Autor entrada: admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *