La máquina que da vida a la película en stop motion inspirada en un cuento de Cortázar

Se transpira en la cúpula B, en lo más alto de la Estación Mapocho. Allí, rodeados de focos, computadores y una gran maqueta se filma “La noche boca arriba”, un cortometraje basado en un cuento de Julio Cortázar y que emplea la técnica stop motion , que consiste en fotografiar cuadro a cuadro a muñecos para crear una historia animada.

Hay apuro en la sala, ya que sólo estará 15 días en Chile Animoko, una especie de grúa cinematográfica mezclada con un brazo robótico traída desde Bélgica que permite hacer tomas cuadro a cuadro y movimientos de cámara con sólo indicar el punto de partida y el de término.

Animoko fue ideada por Koomer Kleijn, académico de la Escuela Nacional Superior de Artes Visuales de La Cambre, Bélgica, una de las instituciones más reputadas en Europa en el área de animación. “En La Cambre me encomendaron buscar en el mercado un sistema de control de movimiento para que fuera usado por los estudiantes, pero no había uno que se ajustara a las necesidades, tampoco existía uno que cubriera los requerimientos del cine de animación”, dice Kleijn a “El Mercurio”.

Así que trabajó en el diseño de Animoko, sistema que mezcla robótica y software para lograr una precisión milimétrica que permite realizar movimientos de cámara sutiles y perfectos, cosa que es difícil de lograr cuando se filma “cuadro a cuadro”. Hay sólo seis en el mundo, tres en Aardman, uno de los principales estudios de stop motion y creadores de películas como “Wallace y Grommit” y “Pollitos en Fuga”.

“Esta máquina llegó en el momento final de la filmación. Adaptamos los tiempos, incluso modificamos el guión para sacarle provecho”, dice Hugo Covarrubias, director de “La noche boca arriba”.

El aporte de Animoko, dice Covarrubias, se va a notar sobre todo en la calidad de la película, ya que se logra un altísimo nivel de cinematografía, sobre todo en los movimientos de cámara. “Nunca había tenido la posibilidad de que algo me quedara perfecto”, dice el director.

La animación de Covarrubias se convertirá en la primera que se podrá ver con anteojos 3D. Por eso la realización les toma el doble de tiempo, porque cada toma debe ser fotografiada dos veces, cada una de ellas con una separación similar a la que hay entre los ojos humanos.

Animoko está en Chile gracias a la gestión de ChileMonos, institución que tiene como objetivo potenciar la animación. “También invitamos a estudiantes y profesionales para que aprendan a usarla. Queremos profesionalizar la animación en Chile y máquinas como ésta elevan nuestro nivel técnico”, dice Erwin Gómez, director de ChileMonos.

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